Vuelta de tuerca al papel de las proteínas en el cerebro

Como en esta semana tendremos ya completada la recopilación de virus, y hasta que volvamos, creo que no nos viene mal ponernos al día sobre los descubrimientos más recientes. Esta noticia en particular salió a la luz ayer mismo.

Conocemos qué regiones del cerebro se activan o actúan con preferencia durante una acción determinada. Podemos localizar qué asociaciones neuronales se establecen y qué orden siguen en la jerarquía encefálica. Sin embargo, no sabemos tanto acerca del modo en el que lo procesamos, es decir, cómo logramos crear nuestros pensamientos y recuerdos. El equipo investigador del Dr. Sonenberg, bioquímico del Goodman Cancer Center (no vamos a quitarle el mérito al pobre hombre) ha descubierto que el cerebro de los mamíferos modifica una proteína en concreto de un modo muy especial. Por supuesto, reestructurar el plegamiento espacial proteíco modifica a su vez la función de la molécula.

Como ya sabemos, nuestras células nerviosas, las neuronas, se encuentran intercomunicadas mediante la transmisión de impulsos eléctricos. Para fortalecer estas conexiones, las neuronas requieren la síntesis de nuevas proteínas, que reemplacen a sus precursoras, ya estresadas por la actividad. Para variar un poco el asunto, y como siempre que un modelo funciona intenta repetirse, no es sino otra proteína la que controla el proceso de síntesis de nuevas proteínas en el sistema nervioso, la 4E-BP2.  

Este proceso no es nuevo en absoluto. La traducción o codificación de proteínas está más que estudiada. El equipo de Sonenberg trabaja fundamentalmente con él, pero lo que menos esperaba encontrarse era que la 4E-BP2 pudiese alterarse químicamente de un modo tan radical, y mucho menos que esto ocurriese en una célula tan fundamental para la vida pero a la vez tan frágil como la neurona (recordemos que las neuronas gastan casi todo su ATP en las transmisiones, y son las células de glía sus principales defensoras).

Para el investigador principal del equipo de Sonenberg, “hemos encontrado una proteína que controla la maquinaria celular de la síntesis de proteínas. Dicha modificación parece afectar a la habilidad de las neuronas de comunicarse unas con otras, y tiene todas las papeletas para ser el punto fundamental en el proceso de formación de recuerdos“. Explica, además, que los estudios de traducción proteína y formación de recuerdos son dos campos que cada vez convergen más y tienen más puntos en común. “Una mayor comprensión de la codificación de proteínas en el cerebro es crucial para el avance de la neurociencia y la neurocirujía, sobretodo si son proteínas anormales las que parecen dirigir las partes más importantes”.

El estudio en sí, sin embargo, deja muchos espacios en blanco (o al menos la noticia los deja). No especifican cómo ocurre la modificación proteica, si el nuevo plegamiento viene de parte de una chaperona sintetizada únicamente para ello (y en cuyo caso qué genes transcriben para dicha chaperona, y qué condiciones ambientales favorecen dicha síntesis) o si las células de glía influyen de algún modo.

Un dato más que he encontrado buscando un poco acerca de la 4E-BP2: existen anticuerpos contra esta proteína, que detectan un aumento en las concentraciones internas.

Anuncios

¡Comenta y completa esta entrada con más información!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s